Hicimos programación desde cero en C++: manipulamos variables y tipos de datos, trabajamos con entrada/salida, usamos operadores, armamos ciclos y condicionales y creamos pequeños programas que resolvieron problemas reales; además compilamos y ejecutamos desde el entorno, depuramos errores comunes y organizamos mejor el código con funciones (parámetros, retorno y ámbito). El usuario aprendió a pensar en pasos lógicos, a elegir la estructura adecuada para cada tarea y a aplicar buenas prácticas básicas (nombres claros, comentarios y formato), quedando listo para dar el salto a arrays, funciones más complejas y proyectos introductorios.









